La delegación chilena aprovechó la LXVIII Cumbre de Jefes de Estado para potenciar proyectos de infraestructura pesada y simplificación de trámites. Con el Corredor Bioceánico Vial como principal bandera para abaratar costos y conectar por tierra las rutas marítimas del Pacífico y el Atlántico, el gobierno de Chile selló un pacto de modernización fiscal con Paraguay y un acuerdo de firma digital mutua con Uruguay, buscando dinamizar un intercambio comercial que ya supera los US$6.800 millones anuales con el bloque.
EL EMBLEMA INFRAESTRUCTURAL: EL CORREDOR BIOCEÁNICO VIAL
La agenda exterior de Chile en la región sumó un hito político y logístico durante la gira oficial encabezada por el presidente José Antonio Kast, el canciller Francisco Pérez Mackenna y la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez. El punto neurálgico de la comitiva fue la participación en la LXVIII Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados, desarrollada en la ciudad de Asunción, donde las autoridades chilenas defendieron el rol de los corredores terrestres complementarios a los sistemas de ríos y puertos.
Ante el foro de mandatarios, Chile posicionó de forma estratégica el avance del Corredor Bioceánico Vial. Este mega proyecto de infraestructura está diseñado para enlazar de forma directa los océanos Pacífico y Atlántico, cruzando los territorios de Chile, Argentina, Paraguay y Brasil. Para el sector del transporte internacional, esta obra civil es considerada una pieza indispensable para optimizar la conectividad regional, recortar de forma drástica los tiempos de transporte de las mercaderías y potenciar el intercambio comercial al conectar los centros de producción primaria con las terminales portuarias de salida marítima.
ACUERDOS BILATERALES: FACILITACIÓN FISCAL Y TRÁMITES SIN PAPEL
Más allá de los debates institucionales del bloque, la delegación chilena concretó dos herramientas jurídicas de facilitación comercial directa con Paraguay y Uruguay:
La Alianza Impositiva con Paraguay
Ambos gobiernos firmaron la actualización y modernización del convenio para evitar la doble tributación, diseñado además para prevenir la evasión y la elusión fiscal en lo que respecta a los impuestos sobre la renta y el patrimonio. Esta reforma incorpora formalmente los estándares de la OCDE y tiene como meta técnica ofrecer una mayor certeza jurídica a las compañías internacionales, promoviendo la llegada de nuevas inversiones de capital y facilitando el desarrollo fluido de los negocios e importaciones entre Chile y Paraguay.
La Desmaterialización Aduanera con Uruguay
En Montevideo, Chile suscribió el Acuerdo de Reconocimiento Mutuo de Certificados de Firma Digital, una herramienta operativa de infraestructura blanda que se integra dentro del Tratado de Libre Comercio (TLC) que ambos mercados mantienen vigente desde el año 2018. El objetivo práctico de esta medida es simplificar las gestiones comerciales y los trámites administrativos fronterizos por medio de herramientas informáticas, permitiendo agilizar las operaciones de carga y dotar de mayores estándares de seguridad informática a las transacciones comerciales.
EL MERCOSUR COMO SOCIO ANCLA
Los acuerdos suscriptos responden a la necesidad de respaldar con leyes un flujo de divisas e intercambio que registra una tendencia de crecimiento constante:
- Métrica Global con el Bloque: Durante el año 2025, las exportaciones de Chile hacia los países miembros del Mercosur alcanzaron los US$6.800 millones, consolidando al mercado común regional como el cuarto socio comercial de la economía chilena, ubicándose solo por detrás de China, Estados Unidos y el bloque del CPTPP.
- El Vínculo con Paraguay: El intercambio bilateral con el mercado paraguayo experimentó una expansión sostenida, pasando de US$1.536 millones registrados en 2021 a US$1.896 millones al cierre de 2025. Esta suba estuvo acompañada por un fuerte incremento en la base de empresas chilenas que colocan productos en Paraguay, expandiéndose el padrón de exportadores de 507 a 758 firmas.
- El Vínculo con Uruguay: En los últimos cinco años, el comercio bilateral chileno-uruguayo reportó una tasa de crecimiento promedio anual del 7%, lo que permitió elevar el valor del intercambio desde los US$248 millones computados en el año 2020 hasta alcanzar los US$356 millones en el balance de 2025.
EL PUENTE DE ACERO Y ASFALTO
“Para la comunidad portuaria y de la marina mercante, la consolidación del Corredor Bioceánico Vial junto a las reformas de desmaterialización de trámites firmadas por Chile es un paso sumamente lógico para ganar eficiencia productiva. Los puertos fluviales de la Hidrovía en Paraguay y los muelles de ultramar en el Pacífico chileno no deben competir, sino complementarse. Que un camión pueda cruzar desde Brasil y Paraguay hacia las terminales marítimas de Chile reduciendo días de navegación por el Cabo de Hornos cambia por completo la matriz logística del Cono Sur. Si a este asfalto bioceánico le sumamos herramientas eficientes como la firma digital mutua con Uruguay o la seguridad fiscal con Paraguay, la región avanza hacia una logística competitiva y moderna, ideal para plantar cara a las exigencias aduaneras de los mercados globales en este 2026”.
