Este jueves 25 de junio se cumplen 213 años desde que la Asamblea Constituyente de 1813 elevó a la antigua “Baxada del Paraná” al rango de Villa. Sin un acta fundacional tradicional, la capital entrerriana construyó su relevancia histórica usufructuando el río como autopista de comunicación para las misiones jesuíticas y consolidándose, bajo la visión federal de Urquiza, como la Capital de la Confederación Argentina en abierta lucha contra el monopolio portuario de Buenos Aires.
EL RÍO COMO EJE: DE ASENTAMIENTO A CORREDOR LOGÍSTICO COLONIAL
A diferencia de otras grandes urbes de la región, la ciudad de Paraná posee la particularidad de carecer de una fecha fundacional oficial o un acta de establecimiento formal. Su nacimiento y consolidación responden a un proceso aluvial de asentamientos dinámicos que tuvo como elemento catalizador exclusivo al río Paraná.
En declaraciones a Radio Diputados, la profesora e investigadora Amelia Galetti (exdocente de la UADER) precisó las variables de este desarrollo:
- Origen Geopolítico (Siglo XVIII): La corona española inicialmente relegó esta zona de la Cuenca del Plata. Sin embargo, las incursiones e intereses comerciales de Francia e Inglaterra, sumadas al avance fronterizo del Imperio Luso-Brasileño, forzaron una valorización estratégica de la margen entrerriana.
- El Eje del Transporte Fluvial: La Baxada del Paraná se transformó en un nodo logístico natural. Por sus aguas e inmediaciones cruzaban los arrieros transportando ganado en pie hacia Corrientes y Asunción.
- El Monocultivo Jesuítico: El río se consolidó como la ruta indispensable para el transporte de la yerba mate producida por las misiones jesuíticas, un flujo de carga continuo que descendía hacia los puertos de Santa Fe y Buenos Aires.
LA REVOLUCIÓN FEDERAL Y LA LUCHA POR LA LIBRE CIRCULACIÓN RÍO ABAJO
El apogeo político e institucional de Paraná se alcanzó a mediados del siglo XIX, al convertirse en la Capital de la Confederación Argentina bajo la presidencia del general Justo José de Urquiza. Este hito no fue casual, sino la consecuencia directa de un modelo económico de integración que demandaba el interior productivo.
“Entre Ríos, rodeada de puertos naturales, quería tener una libre circulación. El pronunciamiento de Urquiza contra el gobierno de Juan Manuel de Rosas se fundamentó directamente en romper el monopolio de la aduana de Buenos Aires, la cual controlaba de forma exclusiva el ingreso y egreso de divisas de la exportación e importación”.
— Amelia Galetti, Profesora de Historia.
Durante ese breve lapso como centro político del país, Paraná demostró que las provincias litoraleñas contaban con la infraestructura natural necesaria para conectarse con el comercio de ultramar sin requerir de la intermediación forzosa del puerto de Buenos Aires, sentando las bases doctrinarias del federalismo y la libre navegación de los ríos interiores.











































