El Ministerio de Industria y Comercio (MIC) anunció la puesta en marcha de una agenda estratégica orientada a fortalecer la seguridad energética del país y a acompañar el crecimiento del sector industrial. La iniciativa incluye la creación de una Mesa de Seguridad Energética, el desarrollo de un Plan Nacional de Eficiencia Energética y el análisis de alternativas para diversificar la matriz de generación. Para el sector fluvial y logístico, la disponibilidad de energía abundante, previsible y a precios competitivos es un factor determinante para la instalación de nuevas industrias y la competitividad de toda la cadena exportadora.
Asunción, Paraguay. El Ministerio de Industria y Comercio (MIC) puso en marcha una agenda estratégica para fortalecer la seguridad energética del Paraguay y garantizar que el desarrollo industrial del país cuente con el respaldo de una matriz de generación confiable, diversificada y competitiva. La información fue publicada por la cartera de Estado en su sitio web oficial.
La agenda se estructura en varios ejes complementarios. El primero de ellos es la creación de una Mesa de Seguridad Energética, un espacio de articulación público-privada que buscará coordinar acciones entre los distintos actores del sistema energético nacional. El objetivo es anticipar escenarios de demanda, identificar cuellos de botella y proponer soluciones que permitan sostener el crecimiento económico sin sobresaltos en el suministro.
El segundo eje es la elaboración de un Plan Nacional de Eficiencia Energética, orientado a promover el uso racional de la energía en los sectores productivos, residenciales y de servicios, reduciendo el desperdicio y mejorando la competitividad sistémica del país.
El tercer pilar de la estrategia es el análisis de alternativas para diversificar la matriz de generación eléctrica, actualmente concentrada en las hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá, que aportan cerca del 99,5% de la electricidad del país. Esta alta dependencia de las fuentes hídricas expone al Paraguay a riesgos considerables en períodos de sequía prolongada, como el registrado en 2024, cuando el río Paraguay alcanzó su nivel más bajo en más de un siglo.
Desde el MIC se destacó que la estabilidad del suministro energético es una condición indispensable para atraer nuevas inversiones industriales y para sostener el crecimiento de los sectores que ya operan en el país, particularmente aquellos vinculados a la maquila, la agroindustria y los servicios logísticos.
ANÁLISIS DE OPINIÓN
Por el equipo de redacción de Mundo Fluvial Marítimo
Sin energía no hay industrias, y sin industrias no hay carga
La agenda anunciada por el MIC es una excelente noticia para todos los que formamos parte del ecosistema logístico y fluvial del Paraguay. Porque la energía no es solo un insumo para las fábricas: es el primer eslabón de la cadena que termina en nuestras barcazas y puertos. Cada nueva industria que se instala en el país es un potencial generador de carga. Cada planta que se expande demanda más servicios de transporte, más almacenaje y más conexiones con los mercados internacionales.
La creación de la Mesa de Seguridad Energética y el Plan Nacional de Eficiencia Energética son pasos en la dirección correcta. La diversificación de la matriz, incorporando fuentes solares y eólicas, es una necesidad que el sector privado viene señalando desde hace tiempo. Paraguay tiene 300 días de sol al año y un potencial renovable subexplotado.
Para la Hidrovía, la energía competitiva es una ventaja silenciosa pero contundente. Mueve las grúas de los puertos, alimenta los contenedores refrigerados, enciende las luces de las terminales. Tener una política energética clara y previsible es también tener una política de desarrollo logístico. Celebramos esta iniciativa y esperamos que se traduzca en acciones concretas.




































