Logística “verde”: Nuevo simulador permite medir el impacto real de refrigerantes naturales en contenedores reefer
Una herramienta tecnológica de vanguardia facilita a las navieras y exportadores comparar costos y reducciones de emisiones al transitar hacia gases refrigerantes más limpios, acelerando el cumplimiento de las normativas ambientales globales.
La industria de la logística refrigerada ha dado un paso fundamental hacia la descarbonización con el lanzamiento de un simulador avanzado de impacto económico y ambiental. Esta herramienta permite evaluar, mediante datos dinámicos, la eficiencia de los contenedores reefer que operan con refrigerantes naturales (como el $CO_{2}$, propano o amoníaco) frente a los sistemas tradicionales basados en hidrofluorocarbonos (HFC).
El fin de los gases de alto impacto
El uso de refrigerantes convencionales ha estado bajo la lupa debido a su alto Potencial de Calentamiento Global ($GWP$). Con la entrada en vigor de regulaciones más estrictas en 2026, las empresas enfrentan el desafío de renovar sus flotas de contenedores. El simulador interviene aquí como un consultor digital, analizando variables como el consumo energético, la huella de carbono operativa y el Costo Total de Propiedad ($TCO$) a lo largo del ciclo de vida del equipo.
Resultados que impulsan la inversión
Desde la perspectiva de Mundo Fluvial Marítimo, los resultados preliminares del simulador arrojan datos reveladores: aunque la inversión inicial en tecnología para refrigerantes naturales puede ser mayor, la reducción en el consumo eléctrico y la eliminación de impuestos por emisiones de carbono logran un punto de equilibrio financiero en plazos cada vez más cortos. Para el exportador paraguayo de carne y productos perecederos, esto significa la posibilidad de certificar una cadena de frío de baja emisión, un valor agregado crítico para los mercados de Europa y Asia.
Hacia una cadena de frío resiliente
El simulador no solo mide el presente, sino que proyecta escenarios de volatilidad de precios de la energía y posibles multas ambientales futuras. Al integrar la digitalización con la ingeniería térmica, la industria marítima asegura una transición informada, donde la sostenibilidad no se percibe como una carga, sino como una ventaja competitiva que garantiza la resiliencia del transporte de alimentos a nivel global.
