El Centro de Armadores Fluviales y Marítimos (Cafym) manifestó su firme oposición a la propuesta privada de fijar un contrato cerrado a tres décadas para el mantenimiento del Río Paraguay. El gremio argumenta que las constantes mutaciones de un río de planicie impiden la rigidez contractual y alerta que un encarecimiento de la tarifa de peaje terminará trasladándose al bolsillo del consumidor en bienes críticos como combustibles, vehículos, tecnología e insumos agrícolas.
LA NATURALEZA DEL RÍO RECHAZA LOS CONTRATOS CERRADOS
El diseño institucional para el mantenimiento de la principal vía de suministro y salida de Paraguay enfrenta un fuerte cuestionamiento técnico por parte de los operadores comerciales. Desde Buenos Aires, en declaraciones al espacio radial Espresso Informativo de La Tribu 650 AM, el presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos (Cafym), Bernd Gunther, encendió las alarmas al rechazar de forma categórica la iniciativa privada que pretende otorgar una concesión fija a 30 años para las tareas de dragado en la Hidrovía.
El fundamento del gremio se asienta en la compleja realidad hidrológica del Río Paraguay. Al ser un cauce de planicie, arrastra permanentemente arena lavada y genera sedimentación de forma continua. Gunther enfatizó que el país carece de los registros y datos históricos suficientes para comprometer la gestión del río en un contrato cerrado por tanto tiempo, lo que introduce un factor de riesgo innecesario en la cadena logística.
EL IMPACTO EN EL BOLSILLO: DEL PEAJE AL SURTIDOR
Dada la condición mediterránea de Paraguay, el río representa su cordón umbilical con los mercados internacionales, concentrando el 80% del comercio internacional por vía fluvial. Estar lejos del mar ya genera costos extra de transporte que afectan la competitividad, obligando al sector a discutir constantemente los precios y peajes aplicados en cada tramo.
El encarecimiento o la ineficiencia en las tarifas logísticas del transporte por agua tiene un efecto dominó inmediato sobre la economía doméstica, ya que gran parte de los bienes de consumo masivo ingresan por barco:
- Combustibles: Incrementos en el flete fluvial impactan directamente en el precio final de las naftas y el diésel en las estaciones de servicio.
- Bienes de Capital e Insumos: Vehículos y productos de alta tecnología sufren reajustes alcistas en los saldos comerciales de importación.
- Complejo Agrícola: Los insumos agrícolas esenciales para la producción del campo encarecen sus costos de internación, presionando los márgenes de rentabilidad del sector agroexportador.
MONITOREO PARTICIPATIVO Y EL SISTEMA ACTUAL DE TRES LOTES
Para mitigar los riesgos de varaduras y optimizar la navegación, el sector privado ejecuta hoy un modelo de monitoreo diario. Los capitanes de las embarcaciones miden la profundidad del agua en tiempo real, datos que Cafym unifica y remite al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y a la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP).
Bajo este esquema, las empresas privadas realizan el trabajo de remoción bajo la estricta fiscalización del Estado. El sistema de mantenimiento vigente se estructura bajo parámetros descentralizados:
El río Paraguay presenta más de sesenta pasos críticos que sufren modificaciones constantes por el arrastre de sedimentos. El esquema actual divide las tareas en tres lotes geográficos adjudicados a empresas nacionales de ingeniería desde la confluencia hasta el río Apa con firmas nacionales, disponiendo de una flota de doce dragas privadas preparadas para intervenir de forma inmediata.
Las labores de dragado preventivo exigen una planificación proactiva de hasta tres meses de anticipación para movilizar la maquinaria pesada, debiendo ejecutarse obligatoriamente durante los períodos de aguas altas para garantizar que el canal se mantenga navegable y predecible durante el estiaje posterior.
EN BUSCA DE UN MODELO HÍBRIDO INTERMEDIO
Frente a la rigidez de la propuesta a 30 años, la prioridad técnica de Cafym es el desarrollo de un modelo intermedio o híbrido. La organización técnica del gremio se encuentra abocada a la redacción de un documento oficial que plantee soluciones inteligentes y sustentables.
La meta del sector naviero es consolidar un sistema capaz de atraer la inversión y el financiamiento del sector privado, pero salvaguardando el control regulatorio, la soberanía y la flexibilidad de adaptación del Estado. Lograr un río seguro y predecible es catalogado como una urgencia nacional para evitar el desabastecimiento de combustibles y productos básicos indispensables para el funcionamiento de la economía paraguaya.











































