Tensión en el Pacífico: China rechaza las advertencias de EE. UU. sobre el Puerto de Chancay y defiende la soberanía peruana
Pekín califica de “intervencionismo” las preocupaciones de Washington sobre el impacto estratégico de la megainversión de Cosco Shipping en Perú, reafirmando que el proyecto es puramente comercial y de beneficio mutuo para la región.
El Puerto de Chancay se ha convertido en el epicentro de una disputa diplomática de alto nivel. Tras las recientes declaraciones de altos funcionarios de Estados Unidos expresando su preocupación por la “doble funcionalidad” (civil y militar) que podría tener la infraestructura operada por la gigante estatal china Cosco Shipping, el gobierno de Pekín ha respondido con firmeza, instando a Washington a respetar las decisiones soberanas de las naciones latinoamericanas.
El rechazo de Pekín a las presiones externas
A través de sus canales diplomáticos, China ha rechazado lo que considera una “retórica de guerra fría”. Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de China, las advertencias estadounidenses no son más que intentos de frenar el desarrollo económico de Perú y la cooperación Sur-Sur. Pekín sostiene que Chancay es un proyecto de infraestructura civil diseñado para dinamizar el comercio entre Sudamérica y Asia, reduciendo los tiempos de tránsito en hasta 10 días y optimizando los costos logísticos globales.
La preocupación de Washington
Desde la perspectiva de Estados Unidos, la magnitud de la inversión (superior a los US$ 3.500 millones) y el control mayoritario de una empresa estatal china sobre un nodo estratégico despiertan alarmas de seguridad nacional. Washington ha sugerido a Perú y a otros socios regionales que este tipo de dependencias infraestructurales podrían comprometer la soberanía nacional y la seguridad de las comunicaciones en el hemisferio occidental, especialmente en lo que respecta a la recolección de datos y el posible uso de los muelles por la marina china en el futuro.
Impacto estratégico para el sector logístico
Para Mundo Fluvial Marítimo, este pulso geopolítico subraya la importancia de los puertos como activos de poder nacional. Chancay no es solo una terminal de contenedores; es el primer “puerta de enlace” directo de gran calado en la región que no requiere escalas en otros puertos americanos. Mientras el debate diplomático continúa, la realidad operativa avanza: el puerto está transformando el mapa del comercio exterior, obligando a los países del Cono Sur a replantear sus rutas de exportación hacia el mercado asiático.
Soberanía y desarrollo regional
El gobierno peruano, por su parte, ha mantenido que la supervisión de la soberanía nacional está garantizada y que el puerto es una pieza fundamental para convertir a Perú en el “Hub” logístico indiscutible del Pacífico Sur. Esta situación pone de manifiesto el delicado equilibrio que deben mantener los países de la región entre atraer capitales de gran escala y gestionar las presiones de las potencias mundiales en un entorno de creciente complejidad geopolítica.
