Asimetrías en la Cuenca: CADEX advierte sobre el impacto de los sobrecostos y las trabas operativas que ralentizan el flujo exportador boliviano por la Hidrovía

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Los exportadores e industriales del sector mediterráneo señalaron que la acumulación de demoras burocráticas en los nodos de transbordo, junto con la aplicación de tasas operativas no armonizadas, opera como un freno para la competitividad del comercio exterior. El gremio empresarial insta a los países miembros del Acuerdo de Santa Cruz de la Sierra a avanzar hacia una simplificación de trámites aduaneros que garantice la libre navegación y optimice el uso de las terminales del Canal Tamengo y Puerto Busch.

La inserción comercial de Bolivia en los mercados internacionales a través de la Hidrovía Paraguay-Paraná enfrenta desafíos estructurales que limitan su pleno potencial. Representantes de la Cámara de Exportadores, Logística y Promoción de Santa Cruz (CADEX) expresaron su preocupación por la persistencia de obstáculos de carácter administrativo, técnico y arancelario en diferentes tramos del corredor fluvial. Para el tejido productivo boliviano, esta vía hídrica representa la alternativa soberana y estratégica más viable para canalizar grandes volúmenes de carga —principalmente grano de soja, aceites vegetales, derivados agroindustriales y minerales— hacia los puertos de ultramar en el océano Atlántico.

Desde la conducción de la organización exportadora se enfatizó que los sobrecostos logísticos derivados de las demoras en las inspecciones fronterizas y la falta de homologación de documentos aduaneros encarecen de forma directa el flete por tonelada transportada. Los operadores técnicos detallaron que cada día que un convoy de barcazas permanece retenido por revisiones burocráticas se traduce en un incremento de los costos fijos de almacenamiento y permanencia, restando previsibilidad a los contratos comerciales firmados con compradores globales. Ante esta coyuntura, los portavoces de CADEX manifestaron:

“Es indispensable consolidar una verdadera facilitación del comercio fluvial. Los costos adicionales y las demoras administrativas restan fuerza a la producción regional, obligando a coordinar acciones urgentes entre las cancillerías para garantizar la fluidez que exige la logística moderna”. — Declaración institucional de la Cámara de Exportadores, Logística y Promoción de Santa Cruz (CADEX).

El reclamo gremial también apunta a la necesidad de asegurar condiciones de navegabilidad estables y previsibles mediante un mantenimiento técnico coordinado de los canales de acceso. El complejo portuario boliviano asentado en el Canal Tamengo (que incluye terminales de alta capacidad como Puerto Jennefer, Puerto Aguirre y Puerto Gravetal) requiere que las hidrometrías y los dragados en los ríos Paraguay y Paraná se gestionen con criterios técnicos comunes. CADEX sostiene que la imposición de tarifas de paso unilaterales o trabas a las tripulaciones transfronterizas vulnera los principios de integración regional, por lo que abogan por el fortalecimiento de las mesas de diálogo en el Comité Intergubernamental de la Hidrovía (CIH) para fijar reglas claras y equitativas para todas las banderas que operan en el corredor.

Desde la dirección técnica de Mundo Fluvial Marítimo, analizamos las implicancias logísticas de las advertencias emitidas por el sector exportador:

  • Pérdida de Rotación de la Flota de Barcazas: Las trabas administrativas prolongan los ciclos de viaje de los convoyes de empuje. Una menor velocidad de rotación reduce la oferta de bodega disponible en el río, elevando indirectamente las tarifas generales de flete.
  • Exigencia de Infraestructura Multimodal: Optimizar el paso por los puertos bolivianos requiere que las inversiones en muelles y silos se complementen con accesos terrestres eficientes (viales y ferroviarios), permitiendo una transferencia de carga ágil que compense las demoras fluviales de bajada.
  • Seguridad Jurídica para Contratos de Fletamento: La aparición de costos imprevistos por tasas operativas o demoras en aduanas introduce volatilidad en los contratos entre cargadores y armadores, exigiendo la adopción de cláusulas de contingencia más estrictas.