
De acuerdo con los últimos monitoreos del organismo científico estadounidense, el evento meteorológico continuará su evolución y podría extender su influencia directa hasta el otoño de 2027. Su consolidación favorecerá un escenario de precipitaciones por encima de los valores normales en las cuencas de Brasil, Argentina y el río Paraguay, impulsando un aumento de caudales, la recuperación de humedales y potenciales desbordes en áreas costeras vulnerables.
EVOLUCIÓN DEL FENÓMENO CLIMÁTICO Y PROYECCIONES DE LA NOAA
El fenómeno climático global de El Niño continúa avanzando firmemente en su proceso de desarrollo. Si bien los especialistas técnicos señalan que el evento todavía no presenta un acoplamiento pleno y definitivo con la atmósfera, las señales físicas de su evolución ya son claramente visibles en la dinámica meteorológica de la región.
De acuerdo con las estimaciones de los meteorólogos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA) —organismo internacional encargado del monitoreo técnico de los océanos y la atmósfera—, el fenómeno posee altas probabilidades de alcanzar una intensidad fuerte durante los próximos meses. Los modelos predictivos actuales indican que este escenario no será transitorio, sino que el evento podría extender su influencia climática sobre el Cono Sur hasta el otoño de 2027.
IMPLICANCIAS HIDROGRÁFICAS DIRECTAS EN EL RÍO PARANÁ
De consolidarse las previsiones de fuerte intensidad emitidas por la NOAA, el fenómeno climático alterará sustancialmente el régimen de lluvias en la Cuenca del Plata. El Niño propiciará un contexto de precipitaciones marcadamente por encima de los valores normales en gran parte de la cuenca del Paraná, un área de captación masiva que engloba regiones clave de Brasil, Argentina y la cuenca del Río Paraguay. Cabe destacar que este último cauce ingresa al territorio argentino a través de las provincias de Formosa y Chaco, confluyendo posteriormente en el sector de Corrientes.
Los equipos técnicos advierten que este persistente aporte hídrico generará modificaciones estructurales en el sistema fluvial, destacándose los siguientes efectos:
- Se proyecta el desarrollo de crecientes importantes a lo largo del curso del Río Paraná.
- Se registrará un incremento notable en los caudales de los ríos afluentes y de los cursos de agua principales de la red hídrica.
- Habrá una progresiva recuperación del nivel de agua en arroyos, lagunas y humedales que habían resultado severamente afectados por las bajantes recientes.
- Se incrementará el riesgo de desbordes e inundaciones en las áreas costeras habitadas y vulnerables.
ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE CRECIENTES: EL ESPEJO DE SAN NICOLÁS
La evaluación de los registros históricos permite dimensionar el impacto real que tienen estas variables hidrológicas en terminales y localidades ribereñas específicas, tomándose como referencia los antecedentes en San Nicolás. La última creciente de consideración, documentada durante el período 2023/24, fue de magnitudes significativas para la zona, aunque sus picos máximos se mantuvieron por debajo de los niveles observados durante el gran evento de El Niño de los años 2015/16.
Por otra parte, los datos históricos de la región recuerdan que en el año 2010 se registró una creciente severa que superó los 5 metros de altura, posicionándose como una de las más importantes de las últimas décadas. No obstante, los registros históricos más relevantes y de mayor magnitud hidrológica en el río siguen perteneciendo a los extraordinarios eventos de los años 1997/98 y 1983.
Desde el departamento de análisis logístico de Mundo Fluvial Marítimo, procesamos estos datos con el objetivo primordial de generar conciencia sectorial y promover acciones de prevención anticipada ante un escenario que se desplegará en los meses venideros:
- Alivio a las Restricciones de Calado: La projected recuperación de caudales en arroyos, lagunas y en la Vía Navegable Troncal revertirá de forma positiva las pérdidas de capacidad de carga sufridas por los convoyes de barcazas durante las recientes sequías.
- Planes de Contingencia en Muelles: La posibilidad de desbordes en áreas costeras vulnerables exige que las terminales portuarias e industriales del Paraná revisen sus defensas fijas y planes de amarre seguro ante corrientes de gran velocidad.
- Monitoreo Continuo: Se recomienda a los operadores de la marina mercante y agencias marítimas seguir de cerca las actualizaciones oficiales sobre las condiciones meteorológicas e hidrológicas a medida que avance el fenómeno.









































