Tras un extenso proceso regulatorio, el Senacsa oficializó la aprobación de Paraguay como país elegible para exportar carne vacuna y bovinos vivos al mercado turco. A pesar del hito sanitario, la Asociación Rural del Paraguay (ARP) advierte que la condición mediterránea del país impone severos sobrecostos: mover la hacienda exige estructurar flotas de decenas de barcazas de baja capacidad (300 a 400 cabezas) para consolidar un solo buque oceánico en los puertos de transferencia de Argentina o Uruguay.
EL HITO SANITARIO DE SENACSA Y LA APERTURA DEL MERCADO TURCO
El sector pecuario de Paraguay ha sumado una alternativa comercial de alta relevancia estratégica para el negocio primario. Tras culminar un extenso proceso de auditorías y negociaciones bilaterales, el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) comunicó la aprobación oficial de Paraguay como país elegible para la exportación de carne vacuna de corte tradicional y, fundamentalmente, de bovinos en pie hacia la República de Turquía.
Desde la perspectiva del sector primario, esta habilitación representa un “carril más de comercialización” que dota de mayor previsibilidad a la demanda ganadera local. Sanitariamente, el país cumple de forma rigurosa con los estándares exigidos por el mercado euroasiático; sin embargo, los especialistas aclaran que la viabilidad del negocio dependerá ahora de resolver complejos nudos logísticos y avanzar en las negociaciones de tarifas comerciales.
EL DESAFÍO DE LA MEDITERRANEIDAD: EL MODELO DE TRANSBORDO FLUVIAL
A diferencia de experiencias previas exitosas, como la exportación de animales vivos de alta genética hacia Ecuador que se ejecutó íntegramente por vía aérea, el canal comercial con Turquía plantea un escenario logístico completamente diferente y masivo que deberá canalizarse por vía fluvial y marítima. El exministro de Agricultura y Ganadería (MAG) y miembro de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Marcos Medina, señaló que el verdadero cuello de botella no es sanitario, sino de infraestructura de transporte:
“En caso de concretarse todos los pasos para enviar bovinos en pie desde Paraguay, el principal reto se encuentra en la logística, debido a la condición mediterránea del país, lo que implica sobrecostos en el transporte. Todas las veces que se intentó hacer, al menos desde su experiencia, la dificultad siempre pasó por la logística”. — Marcos Medina, especialista y miembro de la ARP.
El reto de ingeniería logística consiste en reunir, alimentar, cuidar y transportar el gigantesco volumen de animales vivos que demanda el comprador euroasiático. El circuito operativo diseñado obliga a que el ganado paraguayo viaje inicialmente en barcazas adaptadas aguas abajo por la Hidrovía hasta las terminales portuarias de Argentina o Uruguay. En esos puertos de ultramar, la hacienda debe ser transferida desde los convoyes fluviales hacia buques transatlánticos de gran porte. La complejidad radica en la escala del flete fluvial: cada barcaza estándar tiene una capacidad limitada para trasladar entre 300 y 400 cabezas de ganado, por lo que se requerirán decenas de embarcaciones navegando en simultáneo para completar la carga de una sola nave transatlántica, encareciendo sustancialmente el costo por cabeza.
PERFIL DE LA CARGA: GANADO LIVIANO PARA ENGORDE Y TERMINACIÓN
Respecto a las características de la biomasa que demandará el mercado de Turquía, el análisis sectorial indica que el flujo comercial se concentrará de forma prioritaria en ganado para engorde (tanto machos como hembras livianas), relegando a un porcentaje muy menor las operaciones puntuales con animales destinados a la reproducción.
Esta preferencia responde al modelo de producción del país comprador. Turquía suele adquirir hacienda con kilajes bajos para completar de forma directa la fase de terminación, engorde y faena dentro de su propio territorio nacional, adaptando los rodeos a sus propios sistemas de producción y normativas de faena ritual. Este comportamiento comercial es el mismo que Turquía aplica actualmente con los envíos en pie procedentes de competidores regionales directos de Paraguay, como Uruguay y Brasil. Para que Paraguay pueda insertarse con éxito en este circuito y competir con los puertos marítimos de sus vecinos, la inversión privada en muelles e infraestructura de bienestar animal a bordo de las barcazas resultará una condición mandatoria.
