La compañía belga Jan De Nul quedó en la antesala de retener el control operativo de la Vía Navegable Troncal (VNT) tras imponerse en la ponderación técnica a DEME Group, mientras que la brasileña DTA Engenharia fue descalificada por incumplimientos formales. El megaproyecto, clave para la salida de la cosecha del Mercosur, contempla el dragado, balizamiento y profundización del canal. El proceso avanza hacia su etapa final bajo estrictas auditorías estatales y el rechazo corporativo a las advertencias de legisladores norteamericanos sobre presuntas influencias de capitales chinos.
ADJUDICACIÓN DE LARGO PLAZO Y RENDIMIENTO TÉCNICO
El proceso de modernización y explotación de la Vía Navegable Troncal (VNT) de la República Argentina —la principal puerta de salida de divisas del país y una de las arterias logísticas más trascendentales de Sudamérica— ha completado un hito administrativo fundamental. El Gobierno argentino oficializó la preadjudicación de este crucial corredor fluvial al consorcio integrado por la corporación belga Jan De Nul y su contraparte local Servimagnus. El contrato de concesión prevé un esquema de operación integral a largo plazo que se extenderá por un período de 25 años, proyectando una inversión privada estimada en torno a los USD 10.000 millones.
La resolución técnica consolida la hegemonía operativa de Jan De Nul en una ruta hídrica que conoce en profundidad, habiendo liderado las tareas de dragado en el sistema del río Paraná de manera ininterrumpida desde la década de los 90. De acuerdo con los dictámenes de la comisión evaluadora, el consorcio Jan De Nul–Servimagnus logró inclinar la balanza a su favor gracias a una clara ventaja en el puntaje de su oferta técnica sobre el también holding belga DEME Group, luego de que ambas firmas presentaran condiciones económicas y tarifarias sumamente similares. Por su parte, la firma brasileña DTA Engenharia quedó completamente marginada del concurso internacional al confirmarse que no cumplió con los requisitos formales exigidos en los pliegos de bases y condiciones.
IMPACTO CEREALERO E INTEGRACIÓN REGIONAL DEL MERCOSUR
Los términos de la futura concesión establecen obligaciones específicas destinadas al dragado, mantenimiento, señalización y modernización tecnológica de una infraestructura crítica. El objetivo prioritario del plan de ingeniería civil es profundizar de manera gradual la vía navegable, eliminando las severas restricciones de calado que afectan cíclicamente a la navegación comercial. Con canales más profundos, las agencias marítimas podrán introducir buques de mayor porte y maximizar las economías de escala, lo que se traducirá en una sensible reducción de los costos logísticos por tonelada exportada.
Los beneficios de esta optimización náutica impactarán de forma directa sobre el nodo portuario de Buenos Aires, el Río de la Plata y, especialmente, el complejo agroexportador de Rosario, reconocido globalmente como uno de los corredores cerealeros más importantes del mundo para el comercio de granos, maíz, harina y aceite de soja. Asimismo, la optimización de la VNT reviste un carácter estratégico regional dentro del sistema Paraguay-Paraná:
- Permitirá agilizar los tiempos de navegación y los giros de las flotas barcaceras.
- Incrementará de forma inmediata la competitividad exportadora de los países mediterráneos y ribereños del Mercosur que dependen del corredor para acceder al Océano Atlántico: Paraguay, Bolivia, Brasil y Uruguay.
EL ESCENARIO DE CONTROVERSIAS: GEOPOLÍTICA E IMPUGNACIONES INTERNAS
Dada la magnitud económica del megaproyecto, la licitación internacional no estuvo exenta de disputas políticas de escala global. En el plano internacional, legisladores de los Estados Unidos encendieron alarmas institucionales al advertir sobre una supuesta influencia indirecta del gobierno de China en el control de la vía navegable, argumentando presuntos nexos con actores vinculados al consorcio ganador. Frente a estas advertencias, los directivos de Jan De Nul y Servimagnus salieron al cruce de forma tajante, rechazando las acusaciones y certificando contractualmente que no existirá participación alguna de empresas chinas ni se utilizarán mecanismos de financiamiento estatal extranjero durante la ejecución de la concesión.
En el frente interno argentino, el proceso debió sortear cuestionamientos presentados por sectores de la oposición y agrupaciones civiles relacionados con presuntas irregularidades administrativas, las condiciones técnicas del contrato de concesión y las evaluaciones de impacto ambiental en las barrancas y ecosistemas del Paraná. Ante estas demandas, las autoridades federales respaldaron la legalidad del procedimiento, asegurando la existencia de auditorías preventivas y recordando que la publicación de la preadjudicación abre de manera legal un plazo formal para que las partes interesadas presenten eventuales impugnaciones antes de proceder a la firma de la adjudicación definitiva.
