Reforma en la Marina Mercante de Paraguay: Proyecto para crear la DINAMER abre un profundo debate sobre la idoneidad técnica y el rol estratégico en la Hidrovía

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El Poder Ejecutivo paraguayo impulsa la transformación de la actual Dirección General en la Dirección Nacional de la Marina Mercante (DINAMER), bajo la dependencia directa de la Presidencia de la República. Si bien la iniciativa busca dotar al área de mayor autonomía y agilidad, referentes técnicos y exautoridades advierten que un mero cambio en el organigrama administrativo será insuficiente si no se aborda la profesionalización de la conducción, la asignación de recursos y la pérdida de protagonismo político del organismo en la Cuenca del Plata.

EL ALCANCE DE LA REFORMA: DE DIRECCIÓN GENERAL A DIRECCIÓN NACIONAL

El Gobierno de Paraguay ha instalado en la agenda pública un proyecto de fuerte impacto administrativo para el sector del transporte por agua. La iniciativa contempla la disolución de la actual Dirección General para dar paso a la creación de la Dirección Nacional de la Marina Mercante (DINAMER). El cambio más significativo de esta propuesta radica en su reubicación jerárquica, ya que el organismo pasará a tener una dependencia directa de la Presidencia de la República, buscando dotar a la autoridad marítima de una mayor autonomía institucional, jerarquía política y capacidad de gestión operativa.

Sin embargo, el anuncio ha desatado un debate que excede lo estrictamente burocrático. Diversos referentes del sector sostienen que la discusión de fondo no debe centrarse en el rango jerárquico o en la denominación del organismo, sino en la capacidad efectiva que retendrá el Estado para ejercer una conducción técnica sólida sobre una actividad que representa el pulmón del comercio exterior paraguayo.

EL DIAGNÓSTICO CRÍTICO: POR QUÉ EL ORGANIGRAMA NO RESUELVE EL FONDO

Uno de los análisis más agudos y críticos en torno al proyecto fue formulado por el capitán de Marina Mercante y exdirector de la institución, Oscar B. Cortessi Garayo. El especialista advirtió que las modificaciones en las estructuras estatales difícilmente corrijan por sí solas las debilidades institucionales que arrastra la autoridad marítima desde hace años:

“La autonomía, la seguridad jurídica y la agilidad operativa no se generan automáticamente mediante una reestructuración institucional”. — Capitán Oscar B. Cortessi Garayo, especialista y exdirector de la Marina Mercante paraguaya.

En su postura técnica, Cortessi cuestionó que el proceso de reforma avance sin resolver aspectos estructurales de fondo, tales como la correcta y rigurosa aplicación de las normativas vigentes, la disponibilidad real de recursos presupuestarios para tareas de control y la imperiosa necesidad de profesionalizar los cuadros de conducción sectorial. El experto señaló que la debilidad principal del sistema actual radica en la pérdida de protagonismo de la autoridad técnica frente a otros entes estatales cuando las problemáticas fluviales adquieren alta relevancia política o económica. Como ejemplo de este desplazamiento institucional, citó la reciente controversia internacional por el cobro del peaje en la Hidrovía, una instancia clave de negociación regional donde la autoridad marítima sectorial quedó al margen de las discusiones centrales.

EL FACTOR ESTRATÉGICO: PROTEGER EL LIDERAZGO EN LA HIDROVÍA

La discusión sobre las capacidades de la autoridad marítima adquiere un carácter de vida o muerte para el Paraguay. Al tratarse de una economía mediterránea, la inserción del país en los mercados internacionales de ultramar depende casi de manera exclusiva del sistema fluvial de la Hidrovía Paraguay-Paraná. Paraguay ha consolidado una de las mayores flotas de barcazas del mundo, un activo estratégico indispensable para movilizar sus exportaciones agrícolas y captar importaciones esenciales.

Ante la acelerada transformación tecnológica, operativa y comercial de la logística moderna, los especialistas coinciden en que fortalecer a la autoridad reguladora es vital para afrontar los desafíos del Cono Sur:

  • Gestión de la Vía Navegable: Coordinar de forma eficiente los planes de mantenimiento y calado de los canales.
  • Normativas Internacionales: Interpretar y adaptar de forma precisa las complejas regulaciones globales de navegación y seguridad.
  • Contingencias Hidrológicas: Diseñar planes de resiliencia frente a la marcada variabilidad de los niveles de agua en la Cuenca del Plata.

CONTRA LA POLITIZACIÓN: LA EXIGENCIA DE IDONEIDAD TÉCNICA

El nudo central del debate sectorial se concentra en el perfil profesional de quienes deben pilotar el organismo. La complejidad de la actividad marítima actual exige competencias sumamente específicas para analizar tendencias de mercado, gestionar la seguridad operacional y participar en mesas de negociación internacional.

Por este motivo, los actores de la logística fluvial exigen de forma unánime frenar la politización de los entes técnicos y garantizar la designación de autoridades con experiencia comprobada en el sector. Cortessi alertó que una autoridad portuaria y marítima que carezca del respaldo técnico suficiente corre el riesgo inminente de quedar reducida a un rol meramente administrativo y burocrático, perdiendo toda capacidad para liderar y diseñar políticas públicas estratégicas que sostengan el liderazgo fluvial paraguayo en el siglo XXI.