El príncipe heredero Fumihito de Akishino y la princesa heredera Kiko durante su visita oficial a Paraguay por los 90 años de inmigración japonesa.

La visita oficial del príncipe heredero Fumihito de Akishino y la princesa heredera Kiko puso en valor los 90 años de inmigración japonesa en Paraguay, una historia marcada por el trabajo, la integración cultural y el aporte de la comunidad nikkei al desarrollo nacional.

La Colmena, símbolo de una historia compartida

La celebración tuvo uno de sus momentos centrales en La Colmena, considerada la cuna de la inmigración japonesa en Paraguay. Durante su visita, el príncipe Akishino destacó el esfuerzo de los primeros inmigrantes, quienes enfrentaron importantes dificultades para establecerse y desarrollar la producción agrícola, y reconoció el legado construido durante estas nueve décadas.

La Colmena, considerada cuna de la inmigración japonesa en Paraguay, prepara una agenda de actividades culturales y artísticas para conmemorar este importante aniversario.

Una relación que trasciende generaciones

El aniversario también permitió destacar el aporte de la comunidad japonesa y nikkei en ámbitos como la agricultura, la producción, la cultura y el desarrollo de distintas localidades del país. La agenda de los príncipes incluyó encuentros con autoridades y representantes de la comunidad, además de actividades vinculadas a la cooperación japonesa y proyectos de desarrollo.

Cooperación y nuevas oportunidades

Más allá del valor histórico de la conmemoración, la relación entre Paraguay y Japón continúa proyectándose mediante la cooperación, los intercambios y los vínculos económicos. La celebración de los 90 años representa así una oportunidad para reafirmar una relación bilateral construida sobre confianza, integración y visión de futuro.

Peña resaltó el legado y la contribución de la comunidad japonesa al desarrollo del Paraguay en ámbitos productivos, económicos, sociales y culturales.