El Gobierno de Canadá anunció una inversión de más de C$ 11.000 millones para construir seis nuevos rompehielos para la Guardia Costera Canadiense, en el marco del mayor contrato de construcción naval en la historia de Quebec. Las unidades serán construidas en el astillero Chantier Davie, en Lévis, y el programa contempla iniciar las obras en 2027, con el primer buque previsto para 2032 y la flota completa operativa hacia 2038.
Una inversión con impacto industrial
Los seis buques serán construidos en Canadá utilizando acero y otros materiales nacionales, en línea con la política gubernamental “Buy Canadian”. Según las proyecciones oficiales, el programa generará aproximadamente 5.000 empleos durante la etapa de construcción y contribuirá con cerca de C$ 650 millones anuales al PIB canadiense, además de beneficiar a fabricantes, proveedores y pequeñas y medianas empresas vinculadas a la cadena naval.
Rompehielos para una amplia gama de misiones
Los nuevos buques serán de clase Polar 3 y estarán diseñados para operar en condiciones de hielo exigentes. Además de mantener abiertas las principales rutas marítimas, podrán participar en búsqueda y rescate, asistencia a embarcaciones atrapadas, respuesta ante emergencias ambientales, reabastecimiento de comunidades del norte y misiones científicas en el Ártico.
Renovación de una flota estratégica
Las nuevas unidades reemplazarán progresivamente a los rompehielos pesados y medianos más antiguos de la Guardia Costera. Actualmente, estos buques cumplen funciones durante el invierno en el Atlántico canadiense y el río San Lorenzo, mientras que durante el verano son desplegados hacia el Ártico.
Para Ottawa, la renovación permitirá garantizar durante las próximas décadas la capacidad de mantener abiertas las vías navegables, responder a emergencias y sostener la actividad marítima en el Norte.
Una estrategia que va más allá de los rompehielos
El diseño del rompehielos multipropósito (MPI) Seaspan-Aker supera todos los requisitos del ASC de la Guardia Costera y cumple con las 11 misiones reglamentarias.
El programa forma parte de una estrategia más amplia de fortalecimiento de las capacidades marítimas e industriales de Canadá. El Gobierno también impulsa proyectos para ampliar los puertos de Montreal y Quebec, mejorar los corredores destinados al transporte de productos canadienses hacia los mercados internacionales y fortalecer las cadenas de suministro nacionales.
En este contexto, la construcción naval es considerada una herramienta para reducir dependencias externas y aumentar la autonomía estratégica y económica del país.
Un proyecto con antecedentes
La incorporación de los seis rompehielos forma parte de un proceso iniciado en 2019, cuando el Gobierno canadiense anunció su adquisición dentro de la Estrategia Nacional de Construcción Naval. En 2024, Chantier Davie recibió un contrato inicial de C$ 19,6 millones para desarrollar el diseño del programa.
A esto se suma el contrato de C$ 3.250 millones adjudicado en 2025 al mismo astillero para construir el Polar Max, un rompehielos pesado que Canadá proyecta entre los más capaces de su categoría.
Cooperación internacional para recuperar capacidades
Canadá también suscribió en 2024 con Estados Unidos y Finlandia el Icebreaker Collaboration Effort Pact, destinado a fortalecer la cooperación en diseño, construcción y mantenimiento de rompehielos, además del intercambio de información, capacitación e investigación.
Con el nuevo programa, Ottawa busca consolidar una capacidad naval que combine industria nacional, seguridad marítima, comercio, soberanía y presencia permanente en el Ártico, una región cuyo valor estratégico y económico continúa creciendo.
