Brasil inició la construcción del puente Salvador–Ilha de Itaparica, una infraestructura de 12,4 kilómetros sobre la Bahía de Todos los Santos que, una vez concluida, será la mayor conexión vial sobre lámina de agua de América Latina. La obra demandará R$ 11.600 millones y tiene prevista su finalización para junio de 2031.
Una conexión estratégica para Bahía
El proyecto conectará Salvador con Vera Cruz, en la isla de Itaparica, y forma parte de un sistema vial más amplio que incluye 4 kilómetros de nuevos accesos en Salvador, una vía expresa de 22 kilómetros en Itaparica y la duplicación de 8,8 kilómetros de la BA-001. Según el Gobierno de Bahía, la infraestructura tendrá impacto sobre más de 250 municipios y alrededor de 10 millones de habitantes, reduciendo distancias y mejorando la conexión con las rutas BR-101, BR-116 y BR-242.
Ingeniería para mantener la navegación
Uno de los aspectos más relevantes para el sector marítimo y portuario es que el diseño contempla mantener la navegación en la Bahía de Todos los Santos. El tramo estaiado tendrá 900 metros de longitud y alcanzará 85 metros de altura, permitiendo el paso de buques transatlánticos, petroleros, ferris y plataformas. La estructura tendrá dos carriles en cada sentido y una tercera franja central que inicialmente funcionará como barrera de seguridad.
Una obra de alta complejidad técnica
La construcción enfrenta condiciones geológicas y marítimas de considerable complejidad. Las investigaciones realizadas durante 14 meses incluyeron 105 perforaciones a lo largo del trazado, desde aguas de poca profundidad hasta el canal central, donde se registraron hasta 67 metros de lámina de agua. En algunos puntos, las perforaciones alcanzaron 200 metros de profundidad en el suelo, información utilizada para definir las fundaciones de la estructura.
China participa en la construcción y concesión
La obra se ejecuta mediante una asociación público-privada entre el Gobierno de Bahía y la Concessionária Ponte Salvador–Itaparica, integrada por las empresas chinas China Communications Construction Company (CCCC) y China Civil Engineering Construction Corporation (CCECC). Según las informaciones publicadas sobre el proyecto, el sector privado aportará aproximadamente 47% de los recursos, mientras que el sector público cubrirá el 53% restante. La concesionaria tendrá posteriormente 29 años de operación y mantenimiento del sistema.
Impacto previsto en movilidad y economía
Las proyecciones oficiales estiman que el puente permitirá reducir más del 40% del tiempo de viaje entre Salvador e Itaparica y acortar la conexión en aproximadamente 250 kilómetros respecto del recorrido terrestre actual. También se proyecta un flujo de alrededor de 28.000 vehículos diarios, con impacto sobre el turismo, el comercio, la logística y la actividad económica del estado de Bahía.
Una plataforma para construir sobre la bahía
Para ejecutar la estructura principal está prevista una plataforma lineal provisional de 12 kilómetros, paralela al trazado del puente. Esta infraestructura servirá de apoyo para equipos, materiales y trabajadores, incluyendo operaciones de gran porte durante el montaje. La solución busca facilitar las operaciones de construcción en el ambiente marítimo y reducir la dependencia de embarcaciones de apoyo.
Desafíos ambientales y sociales
El proyecto también contempla medidas relacionadas con la protección de los ecosistemas marinos y las comunidades tradicionales de la zona. De acuerdo con la información oficial, el trazado fue diseñado para evitar áreas ambientalmente sensibles y no contempla la supresión de manglares. Además, se prevén programas de monitoreo de la calidad del agua, biodiversidad, sedimentos y fauna acuática, junto con consultas a pescadores artesanales, marisqueras y comunidades tradicionales durante el proceso de ejecución.
Finalización prevista para 2031
El cronograma actualizado establece junio de 2031 como fecha prevista para la conclusión del sistema. Una vez terminadas las obras, la concesionaria asumirá durante 29 años la operación, mantenimiento y conservación de la infraestructura. El proyecto es presentado por el Gobierno de Bahía como una infraestructura estratégica para integrar movilidad, logística, turismo e inversión.
