A pesar de que los modelos climáticos internacionales anticipaban una crecida significativa del río Paraguay asociada al fenómeno de El Niño, las mediciones en la zona del Pantanal muestran un descenso en los niveles del agua. El dato, reportado por ABC Color, genera incertidumbre sobre el comportamiento hidrológico de los próximos meses y enciende las alertas en el sector fluvial, que depende de calados previsibles para planificar sus operaciones de transporte.
Fuerte Olimpo, Alto Paraguay. En un giro que desconcierta a los especialistas, el río Paraguay registró una bajante en la zona del Pantanal brasileño, contradiciendo los pronósticos que anticipaban una crecida asociada al fenómeno de El Niño. La información fue publicada por ABC Color en su edición del 10 de agosto de 2026.
Según el reporte, las mediciones hidrométricas en los puntos de monitoreo de la cuenca alta del río Paraguay muestran niveles por debajo de lo esperado para esta época del año, lo que podría tener consecuencias sobre la navegabilidad en los próximos meses, especialmente si la tendencia a la baja se consolida.
El Pantanal, el mayor humedal del mundo, funciona como un gran regulador del flujo de agua que alimenta al río Paraguay. Las lluvias que caen en esa región durante los meses de verano son las que determinan, en buena medida, el nivel del río en todo el tramo paraguayo. Si esas lluvias no llegan en los volúmenes previstos, los calados pueden verse afectados aguas abajo.
Preocupación en el sector fluvial. La noticia enciende las alertas del sector naviero y exportador. El CAFyM había informado recientemente que los niveles de los ríos Paraguay y Paraná eran favorables para la navegación, pero advirtió que el monitoreo debe ser permanente. Una bajante en el Pantanal en pleno invierno podría traducirse en calados reducidos hacia la primavera, justo cuando el movimiento de la cosecha de soja y otros granos comienza a intensificarse.
ANÁLISIS DE OPINIÓN
Por el equipo de redacción de Mundo Fluvial Marítimo
El Niño que no empuja: cuando los pronósticos fallan, la incertidumbre crece
La bajante del río Paraguay en el Pantanal es un recordatorio de que, en materia hidrológica, los modelos son herramientas valiosas pero no infalibles. Se esperaba que El Niño trajera lluvias abundantes y crecidas, y sin embargo el agua está bajando en la cuenca alta. La naturaleza, como siempre, marca sus propios tiempos.
Para el sector fluvial, esta noticia enciende una luz amarilla. Si la tendencia persiste, los calados podrían resentirse en los próximos meses, justo cuando la demanda de transporte se intensifica con la salida de la cosecha. La planificación logística necesita certidumbre, y la certidumbre hidrológica hoy está en falta.
Habrá que seguir de cerca la evolución de los niveles en el Pantanal. La Hidrovía es un sistema que se anticipa o se padece. Y la información oportuna es la mejor herramienta para anticiparse.
