En 2025, la demanda de buques mayores mantiene firmeza pese al enfriamiento general del S&P.
Ajuste general del mercado S&P
El mercado de compraventa (S&P) de buques tanqueros transita en 2025 una fase de moderación: las transacciones globales acumulan una caída anual en torno al 22 % durante los primeros diez meses, reflejo de volúmenes más débiles y una sensación de enfriamiento frente a los picos de 2023-24. Este retroceso se atribuye a factores como la retención de capacidad por armadores de alto rendimiento, la limitada disponibilidad de unidades de calidad y la mayor presión de un marco regulatorio más estricto que desalienta operaciones puramente especulativas.
El análisis técnico del sector indica que, pese a la contracción, los valores de reventa se han mantenido estables gracias a la escasez de naves modernas y a las rutas extendidas generadas por la geopolítica. Por ejemplo, el informe de Lloyd’s List señala que los valores de tanqueros de oportunidad “permaneceron firmes, con espacio para nuevas alzas”. Lloyd’s List+2Veson Nautical+2
El auge del segmento de buques antiguos
Paralelamente al ajuste general, un segmento muestra vitalidad: los tanqueros antiguos (más de 15 años de antigüedad). La demanda por estas unidades se mantiene firme, impulsada por la denominada “flota en la sombra” que opera en rutas menos convencionales o bajo mayor flexibilidad operativa. Según especialistas, aunque el total de ventas S&P se haya reducido, la proporción de buques de más de 15 años en las transacciones sigue siendo muy alta y el valor de reventa de estos activos se está sosteniendo.
Este fenómeno se explica porque los armadores que requieren flota adicional con menor coste de adquisición prefieren activos maduros, aceptando mayores costes operativos o mayor riesgo regulatorio. Además, las predicciones de crecimiento neto de flota para el sector de crudo en 2025 son moderadas (≈ +0.5 %) lo que refuerza la escasez de oferta moderna y favorece el segmento antiguo.
Implicaciones para Paraguay y la logística regional
Para un país como Paraguay —cuya economía depende en gran medida de cadenas logísticas integradas, incluyendo la Hidrovía y conectividad marítima— el panorama del mercado tanquero global resulta relevante. La dualidad actual del mercado (flota moderna escasa + flota antigua demandada) abre oportunidades y plantea desafíos.
Por un lado, los operadores logísticos paraguayos podrían acceder a buques tanqueros más asequibles derivados de la segunda mano (triturando barreras de coste), lo que podría favorecer rutas de transporte fluvial/marítimo complementarias, carga líquida o combinaciones multimodales. Por otro lado, la modernización de flota, los estándares ambientales (como los exigidos por la Organización Marítima Internacional – OMI) y la infraestructura portuaria requieren ser preparados: los tanqueros antiguos pueden traer mayores exigencias de mantenimiento, seguros, calificación y maniobra. En este escenario, los puertos paraguayos y la cadena hacia el océano Atlántico deben anticipar la recepción de activos con distintos perfiles técnicos y operativos. El ajuste del costo total de logística y la resiliencia del sistema fluvial marino resultan claves para aprovechar la coyuntura.
