La Organización Marítima Internacional (OMI) advirtió sobre el preocupante incremento de la piratería y los asaltos armados en el Golfo de Adén, donde seis buques permanecen retenidos y más de 90 marinos continúan cautivos. El organismo pidió una respuesta inmediata de la comunidad internacional para proteger la seguridad de la navegación y de las tripulaciones.

Seis buques y más de 90 marinos permanecen cautivos

El secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, expresó su preocupación por el recrudecimiento de los ataques en una de las rutas marítimas más importantes del mundo. Según el organismo, el secuestro del buque SEAMULL elevó a seis el número de embarcaciones retenidas por piratas y asaltantes armados, mientras más de 90 tripulantes enfrentan condiciones de extrema vulnerabilidad, con acceso limitado a alimentos, agua y atención médica.

El Golfo de Adén vuelve a ser una zona de alto riesgo

La OMI recordó que el Golfo de Adén y el Océano Índico occidental habían experimentado una significativa reducción de la piratería durante la última década gracias a la cooperación naval internacional. Sin embargo, los recientes secuestros evidencian un resurgimiento de esta amenaza, lo que obliga a reforzar las mejores prácticas de seguridad marítima, la evaluación de riesgos y la coordinación entre Estados ribereños, armadores y fuerzas navales.

La seguridad marítima es una prioridad global

El organismo de las Naciones Unidas instó a los Estados de bandera, autoridades costeras, operadores y navieras a mantener protocolos estrictos de protección para sus buques y tripulaciones. Asimismo, reafirmó su respaldo a iniciativas regionales como el Código de Conducta de Yibuti y subrayó que la libertad de navegación y la protección de los marinos son esenciales para la continuidad del comercio marítimo internacional.