
En medio del desarrollo del concurso público internacional para delegar las obras de dragado y balizamiento en los ríos Paraná y Paraguay, el investigador y autor Luciano Orellano expuso una postura crítica frente al modelo de concesión vigente. En declaraciones recogidas por el medio Análisis Digital, Orellano advirtió que el debate no debe reducirse a una mera ecuación de costos de flete o tarifas de peaje, sino que involucra directamente el control del comercio exterior, la custodia de las fronteras hídricas y la soberanía del Estado sobre sus recursos estratégicos.
LA ADVERTENCIA DE ORELLANO ANTE EL MODELO DE CONCESIÓN
El destino administrativo de la Vía Navegable Troncal (VNT) continúa generando intensos debates que trascienden los despachos técnicos de las agencias portuarias. Conforme con lo expresado de manera taxativa por Luciano Orellano en la entrevista publicada por Análisis Digital, la estructuración del nuevo pliego licitatorio para privatizar el mantenimiento del río Paraná bajo un sistema de peaje directo representa un vector crítico para la geopolítica de la región.
Orellano fundamentó su postura señalando que los ríos de la Cuenca del Plata constituyen la principal arteria por la que circula la riqueza física del continente, abarcando desde la producción agrícola hasta insumos industriales y energéticos. Bajo su lectura, el hecho de delegar la administración operativa, el dragado, la medición de calados y la señalización a corporaciones multinacionales debilita las capacidades de fiscalización del Estado. En este contexto, el especialista remarcó firmemente:
“La nueva licitación de la hidrovía no es un simple contrato comercial de obras públicas; es un tema central de seguridad nacional y de soberanía sobre el comercio exterior”. — Luciano Orellano, especialista y autor.
EL CONTROL INTEGRAL DE LAS VÍAS NAVEGABLES
El núcleo del reclamo expuesto por el entrevistado radica en la necesidad de configurar un modelo de gestión donde el sector público no sea un mero espectador de la actividad logística. Orellano comentó en la nota del citado medio entrerriano que la falta de herramientas de control soberano sobre los puertos privados y los canales de navegación facilita la consolidación de enclaves corporativos extranjeros que priorizan sus propios intereses comerciales por encima del desarrollo económico nacional.
Para el investigador, la seguridad nacional se ve comprometida cuando los organismos estatales carecen de la infraestructura propia —como dragas estatales o flotas de balizamiento integradas— para intervenir de manera directa en el mantenimiento del río Paraná. Esta dependencia absoluta de firmas internacionales para garantizar la navegabilidad genera, según los argumentos de Orellano, una vulnerabilidad estratégica permanente ante tensiones comerciales globales o decisiones corporativas ajenas a las necesidades del territorio.
ANÁLISIS SECTORIAL TÉCNICO
Perspectiva de la Redacción de Mundo Fluvial Marítimo: La advertencia de Luciano Orellano a Análisis Digital introduce un contrapeso político necesario en un debate habitualmente dominado por la eficiencia de las tarifas de flete. Desde una visión estrictamente técnica, la seguridad de la navegación y la transparencia en la declaración de las cargas son dos caras de la misma moneda; un corredor fluvial seguro requiere tanto capacidad técnica de dragado como una fuerte presencia institucional de las autoridades de control.
El debate planteado por Orellano cobra especial relevancia en este 2026, un periodo marcado por la reapertura de las licitaciones de largo plazo en la región, obligando a revisar si los nuevos pliegos técnicos incorporan las salvaguardas necesarias para proteger la integridad territorial y la transparencia aduanera en los principales nodos portuarios del Paraná.













































