
Tras alcanzar el Grado de Inversión y consolidar el régimen de maquila, referentes del sector afirman que el país ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad manufacturera. Con un crecimiento sostenido de la industria, se espera que el flujo de productos terminados hacia el Mercosur y el mundo revolucione la logística fluvial.
Paraguay ha cruzado el umbral hacia una nueva era económica. Según Jorge Bunchikoff, presidente de la Cámara de Empresas Maquiladoras del Paraguay (CEMAP), el país está ingresando oficialmente en su “Década de Oro” industrial. Este periodo se caracteriza por una transición acelerada: de ser una economía mayormente primaria y extractiva, a una potencia regional en manufactura y valor agregado.
El hito del Grado de Inversión otorgado por las principales calificadoras internacionales ha sido el catalizador final. Esto no solo ha reducido el costo del capital para las empresas locales, sino que ha puesto a Paraguay en el radar de multinacionales que buscan seguridad jurídica y competitividad fiscal. El sector de la Maquila, que ya moviliza cientos de millones de dólares anualmente, se perfila como la punta de lanza, con nuevas plantas de autopartes, textiles y plásticos que demandan una logística de salida eficiente y masiva.
Industrialización y Logística: Un camino de ida
Este auge industrial ejerce una presión positiva sobre la infraestructura nacional. Para Bunchikoff y los referentes de CEMAP, la capacidad de producir ya está instalada; el desafío ahora es la velocidad de salida. En este contexto, la Hidrovía Paraguay-Paraná se consolida como el pulmón indispensable de esta década dorada. Sin un sistema fluvial previsible, profundo y tecnificado, el crecimiento industrial encontraría un “techo” logístico difícil de superar.
Desde la perspectiva de Mundo Fluvial Marítimo, analizamos los tres pilares de esta década:
- Cambio en la Matriz de Carga: Dejaremos de ver solo granos y aceite en las barcazas. El aumento de la producción industrial significa más transporte de contenedores, lo que exige terminales portuarias más ágiles y con mayor tecnología de estiba.
- Demanda de Energía y Búnker: La proliferación de industrias cerca de los nodos logísticos aumentará la demanda interna de energía y combustibles, impulsando el tráfico de buques tanque que suben desde el Río de la Plata.
- Inversión en Pasos Críticos: La “Década de Oro” industrial requiere que el río sea navegable los 365 días del año. Este crecimiento forzará al Estado y al sector privado a concretar de una vez el Plan Maestro de la Hidrovía para asegurar que el “Made in Paraguay” llegue a los puertos de ultramar sin demoras.







































