Este 25 de junio, la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP) definirá el contrato de mantenimiento por los próximos cinco años para el Canal Martín García, disputado por las gigantes europeas Jan De Nul y Boskalis. Mientras el sector naviero paraguayo observa con expectativa la reducción de demoras en los puertos de trasbordo, especialistas ambientales advierten sobre los efectos colaterales en la dinámica de sedimentos y la biodiversidad acuática del estuario.
LA RECTA FINAL: JAN DE NUL Y BOSKALIS EN PUGNA
El calendario logístico regional marca una fecha clave para la salida de las exportaciones del Cono Sur. La Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP) se apresta a fallar este 25 de junio sobre la licitación internacional para el dragado y mantenimiento del estratégico Canal Martín García.
El contrato, que garantizará la operatividad de este paso intermedio hacia el océano durante un periodo de cinco años, tiene como únicos contendientes en la recta final a dos corporaciones internacionales de élite en ingeniería naval y dragado de fondo: la compañía belga Jan De Nul y la firma neerlandesa Boskalis. El resultado de esta compulsa definirá la capacidad operativa de la desembocadura del sistema hídrico que mueve los grandes volúmenes agroindustriales del bloque.
EFECTO CASCADA: LA PRIVATIZACIÓN LOGÍSTICA DE ARGENTINA
La licitación del Canal Martín García no es un evento aislado, sino que responde a una agresiva estrategia de modernización y privatización logística impulsada por la administración del país vecino.
Días atrás, el Gobierno de Argentina otorgó oficialmente la concesión de la Vía Navegable Troncal (Hidrovía Paraná-Paraguay) a la propia Jan De Nul por un extenso periodo de 25 años. El objetivo central de esta política de Estado en Argentina es desvincular al tesoro público de los millonarios costos de mantenimiento de los canales, delegando la responsabilidad financiera y de infraestructura en corporaciones transnacionales capaces de garantizar una navegación continua y profunda. El dragado del Río de la Plata es el último eslabón de esta cadena para asegurar la salida competitiva hacia el Atlántico.
3. EL ESCENARIO DUAL PARA PARAGUAY: COMPETITIVIDAD VS. ECOLOGÍA
Para Paraguay, las decisiones que se tomen a miles de kilómetros río abajo tienen un impacto directo y contundente, ya que el 80% de su comercio exterior depende exclusivamente del sistema hídrico de la Cuenca del Plata. Ante la inminente adjudicación, el país enfrenta un escenario de doble interpretación:
A. La Perspectiva Comercial y Logística: Los gremios agroexportadores y armadores fluviales respaldan las modificaciones técnicas en la desembocadura. Un canal más profundo y mantenido de forma constante asegura el ingreso y egreso de buques oceánicos de mayor porte (eslora y calado) durante las severas temporadas de bajantes. Esto se traduce en una reducción drástica de las demoras operativas y cuellos de botella en los puertos de trasbordo (como Nueva Palmira o Buenos Aires), abaratando los fletes marítimos internacionales.
B. La Variable Ambiental: En la otra vereda, la comunidad científica y las organizaciones institucionales mantienen bajo estricta vigilancia las implicancias ecológicas de la profundización del canal. Las obras mecánicas de dragado continuo:
- Alteran la dinámica natural de los sedimentos.
- Modifican los flujos y las corrientes de fondo del Río de la Plata.
- Generan un riesgo latente sobre la calidad del agua, la biodiversidad acuática y la morfología de las costas compartidas.
El desafío de la CARP y de la futura concesionaria será encontrar un punto de equilibrio real entre la rentabilidad de los costos logísticos del transporte internacional y la preservación innegociable de un ecosistema fluvial compartido.
