El encuentro internacional reunió de forma virtual a más de 50 especialistas de las fuerzas de seguridad de los países del continente. La comitiva de la autoridad marítima argentina expuso sobre la gestión del tráfico náutico, el intercambio de datos estratégicos y el empleo de la inteligencia criminal como herramienta indispensable para la prevención y detección de delitos transnacionales en la mayor arteria logística de la región.
COOPERACIÓN POLICIAL HEMISFÉRICA BAJO EL EJE DE AMERIPOL
La seguridad operativa y la preservación del orden legal en las vías navegables del Cono Sur sumaron un nuevo espacio de articulación multilateral. La Prefectura Naval Argentina formó parte activa de la jornada regional enfocada en la “Inteligencia Criminal en la Hidrovía Paraná–Paraguay”, una actividad desarrollada a través de plataformas virtuales. El seminario técnico se estructuró bajo el amparo de los programas de cooperación internacional que promueve activamente la Comunidad de Policías de América (AMERIPOL).
La convocatoria reunió a más de 50 representantes de las distintas fuerzas policiales y organismos de seguridad de los países miembros de la organización. El propósito central del foro consistió en estrechar los canales de intercambio de conocimientos, peritajes y experiencias de campo directamente vinculadas al mantenimiento de la seguridad pública y comercial en uno de los corredores fluviales de mayor peso logístico y estratégico de Sudamérica.
ALTA REPRESENTACIÓN TÉCNICA DE LA PREFECTURA ARGENTINA
Dada la relevancia del vector logístico-fluvial para el país, la Prefectura Naval Argentina desplegó una delegación conformada por oficiales de sus principales áreas operativas, de control e investigación:
- Dirección de Policía Judicial, Protección Marítima y Puertos: Participaron el prefecto mayor Carlos Córdoba y el prefecto Matías Duarte Arredondo.
- Dirección de Tráfico Marítimo, Fluvial y Lacustre: Estuvo representado por el prefecto principal Alfredo Zappa.
- Dirección de Inteligencia Criminal e Investigaciones: Participó el subprefecto Néstor Thones.
Esta articulación interna resalta la complementariedad necesaria entre las oficinas encargadas del monitoreo físico de los buques y convoyes, los cuerpos dedicados a las actuaciones judiciales en las terminales portuarias y las divisiones especializadas en el análisis de patrones delictivos.
INTELIGENCIA CRIMINAL Y GESTIÓN OPERATIVA DEL TRÁFICO
Durante las mesas de disertación e intercambio profesional, los debates técnicos giraron en torno a los desafíos que impone la navegación comercial y la geografía de la Hidrovía Paraná-Paraguay. Los ejes temáticos centrales abordaron las metodologías avanzadas para la gestión y el control del tráfico marítimo y fluvial de las flotas barcaceras y los buques de ultramar.
La jornada ratificó que el empleo sistemático de la inteligencia criminal constituye el pilar fundamental para el diseño de políticas de prevención, detección temprana e investigación criminal frente a las actividades ilícitas que pretenden vulnerar la seguridad de los canales navegables. En este sentido, las delegaciones participantes coincidieron en la urgencia de optimizar los flujos de información en tiempo real para robustecer las estrategias regionales orientadas a combatir las redes del crimen organizado transnacional que operan en las zonas fronterizas y portuarias del corredor.
Desde el departamento de análisis estratégico de Mundo Fluvial Marítimo, ponderamos los alcances institucionales de este encuentro:
- Previsibilidad para el Comercio: Un corredor fluvial seguro frente a actividades ilícitas garantiza la continuidad de las cadenas de suministro agrarias e industriales y reduce los costos de seguros de las cargas.
- Sinergía de Datos: La combinación entre el control de tráfico fluvial tradicional de Prefectura y los sistemas de inteligencia criminal transnacionales de AMERIPOL permite un seguimiento eficiente de las tripulaciones y naves.
- Capacitación Continua: El intercambio profesional consolida las capacidades técnicas locales y unifica las tácticas operativas conjuntas entre los cinco países ribereños de la cuenca.
