
La apreciación del guaraní frente al dólar genera preocupación entre productores y exportadores paraguayos. La Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (CAPECO) advierte sobre una reducción significativa de los ingresos del sector, mientras el Gobierno y los gremios empresariales acuerdan avanzar en una mesa técnica para analizar alternativas que permitan preservar la competitividad nacional.
Asunción, Paraguay | 2 de noviembre de 2026.
La sostenida caída del dólar frente al guaraní continúa generando preocupación en el sector agroexportador paraguayo, debido a sus efectos sobre los ingresos, los costos operativos y la capacidad de inversión de las empresas vinculadas con la producción y comercialización de granos.
La Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (CAPECO) estima que el impacto cambiario sobre los ingresos de la última campaña agrícola se aproxima a USD 2.000 millones, según declaraciones de su director ejecutivo, Hugo Pastore, difundidas el 1 de noviembre de 2026.
El representante gremial explicó que una parte importante de la producción agrícola se comercializa en dólares, mientras que numerosos gastos de producción, almacenamiento y comercialización deben afrontarse en guaraníes.
En consecuencia, cuando disminuye la cotización de la moneda estadounidense, los productores reciben menos guaraníes por sus ventas internacionales, sin que necesariamente se reduzcan en la misma proporción sus compromisos financieros y operativos.
La situación representa un desafío para la competitividad del sector, particularmente para aquellos productores y empresas que cuentan con menores posibilidades de protegerse frente a las variaciones cambiarias.
CAPECO advierte sobre el impacto económico de la apreciación del guaraní
Según Pastore, la estimación de USD 2.000 millones surge de un análisis aproximado del efecto cambiario sobre los ingresos generados por la comercialización de soja, maíz y otros granos durante la última campaña agrícola.
Es importante precisar que esta cifra corresponde a una estimación presentada por CAPECO y no representa una pérdida financiera auditada ni una disminución equivalente del volumen de exportaciones paraguayas.
El impacto económico depende de factores como los precios internacionales, los rendimientos productivos, los costos operativos y el momento en que se realizan las operaciones de comercialización.
La preocupación del sector se relaciona especialmente con la diferencia entre los ingresos obtenidos en dólares y las obligaciones que deben pagarse en moneda nacional.
Esta situación puede reducir los márgenes de rentabilidad y dificultar la planificación de futuras inversiones.
Pequeños productores enfrentan mayores dificultades
Uno de los aspectos destacados por CAPECO es la situación de los pequeños productores agrícolas, quienes generalmente cuentan con menores posibilidades de acceder a instrumentos financieros para reducir su exposición al tipo de cambio.
Pastore señaló que algunas empresas de mayor tamaño utilizan mecanismos de cobertura cambiaria que permiten establecer condiciones anticipadas para determinadas operaciones.
Sin embargo, estas herramientas no se encuentran igualmente disponibles para todos los participantes del sector productivo.
La situación adquiere especial relevancia para los agricultores que dependen de una o dos cosechas anuales y deben afrontar compromisos relacionados con insumos, financiamiento, maquinaria y servicios.
El representante gremial también mencionó las dificultades que atraviesan productores de rubros como el sésamo, afectados por la disminución de los precios de comercialización.
No obstante, las variaciones de los precios agrícolas no pueden atribuirse exclusivamente al comportamiento del dólar, ya que también intervienen la oferta, la demanda y las condiciones de los mercados.
La producción agrícola sostiene una amplia cadena logística
La actividad agroexportadora paraguaya mantiene una estrecha vinculación con el transporte terrestre, las terminales portuarias, los servicios de almacenamiento y la navegación fluvial.
Según las cifras expuestas por CAPECO, el complejo de granos movilizó más de 20 millones de toneladas durante la campaña analizada, un volumen que permite dimensionar la importancia de la actividad para distintos sectores económicos.
La producción de soja, maíz y otros cereales requiere una infraestructura logística capaz de conectar los establecimientos agrícolas con los centros de acopio, las industrias y las terminales de exportación.
En este proceso participan transportistas, operadores portuarios, empresas de servicios, comercializadoras y compañías vinculadas con el comercio internacional.
Por esta razón, las dificultades económicas del sector agroexportador pueden generar efectos indirectos sobre las actividades logísticas, dependiendo de su duración y de las decisiones comerciales que adopten las empresas.
Sin embargo, no existen datos suficientes para afirmar que la caída del dólar haya provocado por sí sola una reducción determinada en el volumen de cargas transportadas.
Hidrovía Paraguay–Paraná: una conexión estratégica para las exportaciones

La Hidrovía Paraguay–Paraná constituye uno de los principales corredores logísticos utilizados por Paraguay para acceder a los mercados internacionales.
A través de este sistema de navegación se movilizan importantes volúmenes de productos agrícolas y otras mercancías mediante convoyes de barcazas y operaciones de transbordo.
El funcionamiento eficiente del transporte fluvial permite conectar los centros productivos nacionales con terminales marítimas y rutas comerciales internacionales.
Desde esta perspectiva, la competitividad de las exportaciones paraguayas depende de múltiples factores, entre ellos los costos de producción, la eficiencia portuaria, las condiciones de navegabilidad y las tarifas de transporte.
La apreciación del guaraní representa una variable adicional que debe ser considerada por las empresas al proyectar sus operaciones.
En un país sin litoral marítimo, los costos asociados a la logística y al acceso a los mercados internacionales adquieren especial importancia.
Por ello, el fortalecimiento de la infraestructura fluvial y portuaria constituye un componente relevante de la competitividad del comercio exterior paraguayo.
Gobierno y gremios acuerdan conformar una mesa técnica
Ante las preocupaciones expresadas por distintos sectores productivos, representantes de organizaciones empresariales mantuvieron una reunión el 29 de octubre de 2026 con autoridades del Equipo Económico Nacional.
Durante el encuentro se analizaron las consecuencias de la caída del dólar sobre las actividades exportadoras y la necesidad de contar con mayor previsibilidad para la planificación empresarial.
Como resultado, las partes acordaron avanzar en la conformación de una mesa técnica de trabajo entre representantes del sector público y privado.
El objetivo será intercambiar información, evaluar las condiciones económicas y analizar posibles herramientas que contribuyan a preservar la competitividad de las empresas paraguayas.
Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), señaló que uno de los principales intereses del sector privado consiste en conocer las perspectivas económicas y disponer de mejores condiciones para planificar sus actividades.
Por su parte, Sebastián González, representante de la Cámara Paraguaya de Exportadores (CAPEX), explicó que las empresas enfrentan dificultades cuando reciben ingresos en dólares y deben afrontar sus compromisos en guaraníes.
Los representantes empresariales aclararon que no solicitaron establecer administrativamente una cotización determinada para el dólar ni imponer una intervención específica del Banco Central del Paraguay (BCP).
La mesa técnica buscará identificar alternativas dentro del marco institucional y de las competencias de las autoridades económicas.
El tipo de cambio genera efectos diferentes en la economía

La evolución del dólar tiene consecuencias distintas para los sectores productivos, comerciales y financieros.
Una disminución de su cotización puede favorecer a determinados importadores, al reducir el costo en guaraníes de mercancías y servicios adquiridos en moneda extranjera.
También puede contribuir a moderar los precios de algunos productos importados, aunque este efecto depende de las condiciones comerciales y de la transmisión de los costos al consumidor.
En cambio, las empresas exportadoras que generan ingresos en dólares y mantienen una proporción importante de sus gastos en guaraníes pueden experimentar una reducción de sus márgenes de rentabilidad.
Por esta razón, la apreciación de la moneda nacional no produce consecuencias uniformes sobre todos los sectores económicos.
Las autoridades deben considerar estos efectos junto con otros objetivos macroeconómicos, como la estabilidad de precios, el funcionamiento del mercado cambiario y la sostenibilidad de las actividades productivas.
CAPECO mantiene expectativas para la próxima campaña de soja
A pesar de las dificultades relacionadas con el tipo de cambio, CAPECO mantiene perspectivas de producción para la campaña agrícola 2026–2027.
Según Pastore, las estimaciones preliminares ubican la posible cosecha de soja entre 11 y 12 millones de toneladas, aunque el resultado dependerá de las condiciones climáticas y del desarrollo de los cultivos.
El representante gremial explicó que la siembra se desarrolló con condiciones favorables de humedad, aunque determinados factores meteorológicos generaron demoras en el crecimiento de las plantas.
Estas proyecciones constituyen estimaciones iniciales y no representan resultados definitivos de producción.
La rentabilidad de la próxima campaña dependerá también de los precios internacionales, los costos de los insumos, los rendimientos agrícolas y la evolución del tipo de cambio.
Competitividad, inversiones y comercio exterior: los desafíos pendientes
Las advertencias del sector agroexportador ponen de manifiesto la importancia de contar con condiciones económicas que permitan sostener las actividades productivas y comerciales.
Para las empresas paraguayas, la competitividad no depende exclusivamente de la cotización del dólar, sino también de la disponibilidad de financiamiento, los costos internos, la infraestructura logística y el acceso a los mercados internacionales.
En este contexto, el diálogo entre el Gobierno y los gremios empresariales representa una instancia para evaluar alternativas y fortalecer la previsibilidad económica.
La situación también plantea desafíos para los sectores vinculados con el transporte fluvial, las operaciones portuarias y la logística de exportación, cuya actividad mantiene una estrecha relación con la producción agrícola nacional.
Mientras continúan las conversaciones institucionales, los productores y exportadores permanecen atentos a la evolución del mercado cambiario y a las condiciones de la próxima campaña.
El desafío para Paraguay será preservar la competitividad de sus exportaciones, sostener la inversión productiva y fortalecer la eficiencia de su cadena logística, sin perder de vista la estabilidad macroeconómica y los diferentes efectos del tipo de cambio sobre la economía nacional.



































