El presidente de la Cámara Binacional de Comercio e Industria Boliviano Paraguaya, José Luis Camacho Miserendino, celebró la agenda de desarrollo acordada en Asunción por los presidentes Rodrigo Paz y Santiago Peña. El plan estratégico abarca el fortalecimiento operativo de la Hidrovía Paraguay-Paraná, el respaldo al Corredor Bioceánico y la urgencia de construir un tramo vial de 130 kilómetros que generará 45.000 empleos y conectará el oriente boliviano con las terminales fluviales paraguayas.
EL REFUERZO DE LA HIDROVÍA Y EL CORREDOR BIOCEÁNICO
La Cámara Binacional de Comercio e Industria Boliviano Paraguaya valoró de forma positiva los compromisos comerciales asumidos por los gobiernos de ambos países. Los acuerdos estratégicos fueron refrendados durante la reciente visita oficial del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, a su homólogo paraguayo, Santiago Peña, en la ciudad de Asunción. Para el sector privado, este encuentro consolida una visión compartida que busca mejorar la conectividad logística y promover las inversiones bilaterales.
Uno de los pilares centrales de la cumbre presidencial fue el fortalecimiento de la Hidrovía Paraguay-Paraná, una infraestructura considerada vital para facilitar el transporte masivo de mercancías, reducir los costos fijos de los fletes y mejorar la competitividad de la producción regional. El acuerdo estipula la ejecución de acciones conjuntas para optimizar las condiciones de navegabilidad del río y mejorar la gestión operativa de los puertos.
Asimismo, las administraciones de Paz y Peña ratificaron el pleno respaldo de ambos Estados al desarrollo del Corredor Bioceánico. Esta iniciativa busca conectar por tierra los océanos Atlántico y Pacífico utilizando el territorio de Bolivia como un eje central de tránsito de cargas, permitiendo diversificar las rutas de exportación y abrir nuevas oportunidades para las cadenas de suministro productivas de las empresas de ambos países.
EL PROYECTO CLAVE: ROBORÉ-HITO VII HACIA BAHÍA NEGRA
En el plano de la infraestructura vial integrada, la Cámara Binacional remarcó la urgencia de avanzar en la construcción de la ruta Roboré-Hito VII. Se trata de un tramo de 130 kilómetros de extensión en territorio boliviano diseñado para conectar de manera directa con Bahía Negra, un puerto paraguayo estratégico emplazado sobre la Hidrovía Paraguay-Paraná.
Esta nueva carretera funcionará como la puerta de entrada desde Bolivia hacia el Corredor Bioceánico Sur —eje que unifica las redes logísticas de Brasil, Paraguay, Argentina y Chile—, facilitando el despacho de los productos bolivianos hacia los mercados internacionales. De acuerdo con las estimaciones técnicas del sector gremial, la ejecución de esta obra pública posee el potencial de generar alrededor de 45.000 empleos directos e indirectos, impulsando la economía local y regional de las zonas fronterizas.
RECONSTRUCCIÓN DE URUPABOL Y COMPLEMENTARIEDAD LOGÍSTICA
La agenda presidencial también arrojó avances sustanciales en el plano diplomático mediante la renovación de URUPABOL, el bloque de integración conformado por Bolivia, Paraguay y Uruguay. Bajo la nueva hoja de ruta, Bolivia asumirá por el lapso de un año la Secretaría Pro Témpore del bloque, desde donde coordinará las políticas de cooperación económica y comercial.
Un hito especialmente celebrado por el empresariado es la reactivación de URUPABOL Empresarial. Esta instancia público-privada servirá para estrechar la coordinación entre los gobiernos y el sector corporativo, buscando dinamizar las inversiones recíprocas y fortalecer los flujos de comercio exterior. Adicionalmente, el tratado bilateral contempla el desarrollo de plataformas portuarias y logísticas conjuntas, la mejora de la conectividad aérea a través de nuevos acuerdos de servicios de transporte, y la implementación de mecanismos que simplifiquen los trámites migratorios y consulares para agilizar el tránsito en las fronteras.
EL VALOR DE LA SALIDA FLUVIAL
“El reimpulso de la agenda bilateral entre Bolivia y Paraguay, potenciado por la reactivación de URUPABOL, demuestra que la mediterraneidad en el Cono Sur se combate con infraestructura multimodal y desburocratización. Conectar Roboré con el puerto paraguayo de Bahía Negra mediante un tramo de 130 kilómetros es la pieza que le faltaba al oriente boliviano para consolidar una salida eficiente hacia el Atlántico a través de la Hidrovía, complementando sus rutas tradicionales hacia el Pacífico. La clave del éxito de este plan maestro radicará en que la Secretaría Pro Témpore de Bolivia logre articular de forma ágil con el sector privado la reactivación del foro empresarial. Si los gobiernos avanzan en la simplificación de trámites migratorios y aduaneros con la misma velocidad con la que diseñan las carreteras, este bloque se consolidará como el corredor logístico más competitivo del corazón de Sudamérica en este 2026”.














































