
Alerta en la Hidrovía: Argentina no descarta subir el peaje y enciende las alarmas entre los armadores paraguayos
En medio del proceso de la nueva licitación por 20 años, el Gobierno argentino deslizó que la tarifa de peaje podría revisarse al alza dependiendo del volumen de tráfico. El sector naviero nacional responde con firmeza: cualquier monto por encima de los USD 1,30 por tonelada restaría competitividad de forma crítica al comercio exterior paraguayo.
La incertidumbre sobre el “costo de navegar” ha vuelto al centro de la escena diplomática y comercial. Este 24 de marzo de 2026, las señales provenientes de la Administración General de Puertos (AGP) y el Ministerio de Transporte de Argentina sugieren que el monto final del peaje en el tramo Confluencia-Santa Fe está atado a la rentabilidad del futuro concesionario, dejando la puerta abierta a un incremento.
Desde Paraguay, el Centro de Armadores Fluviales y Marítimos (CAFyM) y la ANNP han reaccionado con preocupación. Actualmente, la tarifa se mantiene en USD 1,30 por tonelada de registro neto (TRN) tras intensas negociaciones, pero el pliego de la nueva concesión —que busca privatizar el mantenimiento por las próximas dos décadas— menciona escenarios donde el costo operativo podría justificar una suba. Los armadores paraguayos advierten que, de confirmarse un aumento unilateral, el impacto en el precio de los combustibles importados y en la rentabilidad de la zafra 2026 sería devastador.
Desde la perspectiva de Mundo Fluvial Marítimo, analizamos los puntos de fricción:
- Techo vs. Realidad: La industria exige que el USD 1,30 sea un “techo” y no un piso. La falta de obras de mantenimiento visibles en ciertos tramos hace que cualquier suba sea vista como un impuesto al tránsito y no como una tasa por servicio.
- Incertidumbre en la Inversión: Para las empresas navieras que están renovando flota, la falta de una tarifa fija a largo plazo dificulta el cálculo del retorno de inversión (ROI) y encarece el financiamiento bancario.
- Presión Inflacionaria: Un aumento del peaje se traslada de forma casi instantánea al costo del búnker y, por ende, al precio final de los productos que llegan a las góndolas paraguayas.












































