Alerta máxima en el Tebicuary: MADES ordena el cese total de bombeo ante bajante crítica del cauce

Debido al descenso extremo de los niveles de agua, el Ministerio del Ambiente prohibió la extracción para riego en las cuencas alta y baja. La medida busca evitar un colapso del ecosistema fluvial y garantizar la sostenibilidad del recurso hídrico en una de las zonas productivas más importantes del país.

El Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) ha oficializado la declaración de estado de “Cese de Bombeo” para toda la cuenca del río Tebicuary. Tras un monitoreo constante de los puntos de control, la institución determinó que el caudal actual no es suficiente para soportar las extracciones industriales, principalmente destinadas al sector arrocero, sin poner en riesgo la fauna íctica y el equilibrio ambiental.

Según el reporte técnico actualizado a finales de febrero de 2026, los niveles han alcanzado umbrales de alerta roja. En el punto de control de Yuty (Cuenca Alta), el río registró una altura de apenas 0,25 metros, mientras que en la estación de Villa Florida (Cuenca Baja), la situación es aún más alarmante con registros de solo 0,18 metros. Estas cifras obligan a una suspensión temporal inmediata de toda actividad de bombeo.

Fiscalización y Sanciones

Desde la Dirección de Recursos Hídricos explicaron que esta decisión se toma tras agotar las instancias de “bombeo escalonado”. El MADES anunció que desplegará equipos de fiscalización ambiental para verificar el cumplimiento estricto de la resolución. Los productores que ignoren la prohibición se exponen a multas severas que podrían alcanzar hasta los 3.000 jornales mínimos, además de la incautación de equipos de bombeo.

Desde la perspectiva de Mundo Fluvial Marítimo, la crisis del Tebicuary es un recordatorio de la vulnerabilidad de nuestra infraestructura hídrica:

  1. Seguridad de Navegación: Aunque el Tebicuary no es una vía de navegación mayor, su bajante impacta directamente en los afluentes que alimentan el sistema del Río Paraguay, agravando la situación logística general.
  2. Sostenibilidad Productiva: El sector arrocero depende vitalmente del río; la falta de planes de contingencia hídrica o reservorios adecuados genera estas paradas forzosas que afectan la cadena de exportación.
  3. Gestión de Datos: La operatividad basada en datos en tiempo real del MADES permite una respuesta rápida, pero subraya la necesidad de mayores inversiones en tecnología de dragado y gestión de cuencas.