Fuego en el Golfo: Atacan terminal de almacenamiento en Omán y la logística entra en fase de pánico

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Un ataque con drones contra infraestructuras de almacenamiento en el puerto de Sohar, Omán, ha roto la última zona de relativa calma en la región. Al ser Omán la principal vía de salida que evita el Estrecho de Ormuz, esta agresión bloquea de facto las alternativas seguras para el flujo de crudo, disparando las primas de seguro por riesgo de guerra a niveles récord.

La crisis energética global ha escalado a un nivel crítico este 11 de marzo de 2026. Según reportes preliminares, múltiples aeronaves no tripuladas impactaron una sección estratégica de tanques de almacenamiento en una de las terminales más importantes de Omán. El puerto de Sohar, que hasta ahora funcionaba como el refugio logístico para las navieras que buscaban evitar las tensiones internas del Golfo Pérsico, se encuentra bajo una espesa columna de humo y con las operaciones de carga suspendidas.

Este ataque es particularmente devastador por su ubicación geográfica. Omán posee oleoductos que permiten transportar crudo desde el interior de la península hacia puertos fuera del Estrecho de Ormuz. Golpear estas terminales es, en la práctica, cerrar la “puerta de emergencia” del comercio mundial de petróleo. Las repercusiones en las bolsas de Londres y Nueva York no se hicieron esperar, con el barril de Brent superando la barrera de los USD 95 en cuestión de horas.

Impacto en la Marina Mercante

Las aseguradoras marítimas (Lloyd’s y otros sindicatos) han reaccionado declarando las aguas territoriales de Omán como “Zona de Exclusión Operativa” o elevando las primas de seguro de guerra al 2,5% del valor del buque. Esto significa que un petrolero promedio ahora debe pagar cientos de miles de dólares extra solo por el concepto de seguro para realizar un viaje de carga, un costo que se traslada íntegramente al flete final.

Desde la perspectiva de Mundo Fluvial Marítimo, el ataque en Omán redefine la logística de zafra:

  1. Encarecimiento Brutal del Bunker: Si Omán deja de ser una opción segura para el búnker (abastecimiento), los buques que bajan hacia Sudamérica deberán repostar en puertos alternativos saturados, incrementando los tiempos de espera y los costos operativos.
  2. Riesgo de Desabastecimiento en el Cono Sur: Paraguay y sus vecinos dependen de la llegada fluida de refinados. La parálisis de las terminales omaníes corta una de las rutas de suministro más estables que quedaban para el diésel que consumen nuestros remolcadores.
  3. Seguridad de Tripulaciones: Con ataques fuera del estrecho, la seguridad de los marinos mercantes ya no está garantizada en ninguna parte de la región, lo que podría provocar renuncias masivas de tripulaciones y la paralización de flotas enteras.