
Navegación en el Río de la Plata: Extienden bonificación de peaje en el Canal Martín García y avanza nuevo acuerdo por el dragado
La Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP) ratifica la reducción del 10% en el canon de paso, mientras Argentina y Uruguay definen los términos para el mantenimiento de la vía a 34 pies, clave para la competitividad del sistema portuario regional.
En un movimiento orientado a sostener la competitividad de las rutas fluviales del Cono Sur, la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP) oficializó la extensión de la bonificación del 10% en las tarifas de peaje para el Canal Martín García. Esta medida, que beneficia de manera directa a los buques graneleros y de carga general que operan en el sistema, busca aliviar los costos logísticos en un contexto de alta competencia entre las distintas vías de salida del Río de la Plata.
Dragado y Mantenimiento: El futuro del Canal
Más allá del incentivo tarifario, el foco de atención está puesto en el avance del acuerdo para el próximo ciclo de dragado. Tras la finalización del contrato actual con el consorcio Boskalis-Dredging International, las delegaciones de Argentina y Uruguay trabajan en los pliegos de una nueva licitación internacional. El objetivo central es garantizar un mantenimiento eficiente a 34 pies (10,36 metros) de profundidad en fondos blandos y 38 pies en fondos duros, asegurando que el Canal Martín García siga siendo una alternativa viable y moderna frente al Canal Mitre.
Impacto en la logística regional
Desde la perspectiva de Mundo Fluvial Marítimo, la operatividad del Canal Martín García es vital para el flujo de la Hidrovía Paraguay-Paraná. Al ser la vía preferencial para los buques que bajan con granos desde los puertos del interior hacia Nueva Palmira (Uruguay) o hacia el océano, cualquier mejora en la profundidad o reducción en el costo de paso impacta positivamente en el precio final de la carga. La CARP ha subrayado que la administración binacional busca un equilibrio que permita financiar las obras de infraestructura sin asfixiar la rentabilidad de los armadores.
Hacia un pliego de largo plazo
Los delegados de ambos países han manifestado que el nuevo acuerdo no solo contemplará el dragado de mantenimiento, sino que incorporará exigencias tecnológicas de monitoreo batimétrico en tiempo real. Esto permitirá una mayor previsibilidad para los capitanes y prácticos, reduciendo los riesgos de varaduras y optimizando el calado de salida de los buques. La continuidad de la bonificación del peaje actúa como un “puente” de confianza mientras se define quién será el encargado de custodiar la profundidad del canal en los próximos años.










































