Logística de extremo a extremo: Maersk define la coordinación integral como el motor de competitividad para América Latina en 2026

En un entorno de mercados volátiles y crecientes exigencias de los consumidores, el gigante danés apuesta por transformar la cadena de suministro regional, pasando del transporte oceánico tradicional a una integración total que prioriza la visibilidad y la agilidad.
La industria logística en América Latina ha entrado en una fase de transformación profunda. En este inicio de 2026, Maersk ha subrayado que la clave para navegar los desafíos actuales no reside únicamente en la capacidad de los buques, sino en la coordinación integral de la cadena de suministro. Esta visión busca conectar y simplificar los procesos desde la fábrica hasta la puerta del cliente final, eliminando los silos operativos que tradicionalmente han generado sobrecostos y demoras en la región.
De transportista a integrador logístico
La estrategia de Maersk para 2026 en el continente se centra en la “Logística Integrada”. Esto implica que los servicios marítimos ahora se fusionan de manera orgánica con soluciones terrestres, almacenamiento, gestión aduanera y distribución de última milla. Para los exportadores e importadores latinoamericanos, esto significa contar con un único interlocutor que garantiza la trazabilidad de la carga en tiempo real, un factor crítico en un escenario donde la resiliencia es tan valorada como el precio.
Desafíos en la infraestructura regional
La implementación de esta coordinación integral se topa con la realidad de la infraestructura en América Latina. Maersk señala que, para que la integración sea efectiva, es necesario invertir en la modernización de terminales intermodales y en la digitalización de los procesos fronterizos. La adopción de tecnologías como el Internet de las Cosas (IoT) y la Inteligencia Artificial es fundamental para predecir interrupciones y optimizar las rutas terrestres y fluviales que alimentan los grandes puertos oceánicos.
Perspectivas para el mercado latinoamericano
Para el resto del 2026, la tendencia indica que las empresas que logren una mayor visibilidad de sus inventarios serán las que lideren el mercado. La coordinación integral no es solo una mejora operativa, sino una herramienta de sostenibilidad; al optimizar los trayectos y reducir los tiempos de espera, se disminuye significativamente la huella de carbono de cada envío. El mensaje de Maersk es claro: la logística en América Latina ya no puede entenderse como una serie de pasos aislados, sino como un ecosistema vivo que requiere una gestión fluida y unificada.











































